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Entrevista a Pablo Fernández

«Para mí ser motero es salir de lo establecido e ir en busca de esa nueva experiencia que vale toneladas de oro»

Pablo Fernández siempre fue un apasionado de los viajes, y desde su juventud también de las motos. Un viaje realizado con su familia a Marruecos le cambió para siempre, desde entonces solo sueña con cabalgar encima de Alien, como llama cariñosamente a su BMW R 1200 GS. Con miles de kilómetros a sus espaldas a Pablo aún le quedan muchos sueños por cumplir, entre ellos la aventura de su próximo destino: Sudamérica. ¿Te lo vas a perder?

Cómo empezó tu pasión por los viajes?

Todo empezó allá por el año 1992 cuando con 15 años viajaba con mi familia y amigos en 4×4 a Marruecos y hacíamos nuestro “Dakar” por todo el país. Pese a mi juventud, por aquel entonces dos hechos me marcaron: sentir una felicidad absoluta por este estilo de vida aventurero y que una persona del grupo fuese con la mítica moto Africa Twin, pensé que algún día ese sería yo. 

Durante varios años tuve la gran suerte de viajar mucho con mi familia cuando llegaban las vacaciones estivales, pero la culminación de esta pasión aventurera llegó en el año 2014 cuando junto con mi primo Carlos decidimos dar la vuelta al mundo un año entero al estilo Backpack. En el transcurso del viaje alquilamos motos en diferentes países para desplazarnos y hacer rutas y sin darme cuenta se creó la tormenta perfecta para mi. Viajar + motos. Cuando terminó este año sabático y regresamos a casa ya no volví a ser el mismo. La enriquecedora y apasionante vida del viajero motero me hechizó y desde entonces maquino constantemente cuales serán mis próximas aventuras moteras. 

¿Y por las motos?

Desde los 16 años voy en moto. Me compré primero una Honda CRM 75, luego la 125 y a los 18 años me compré una CBR 600 replica Rossi. Fueron años fantásticos, pero la moto perfecta para mí y que ha aunado mis dos pasiones ha sido la BMW R 1200 GS que es mi moto actual y reconocida por muchos como la moto perfecta del aventurero. 

¿Qué es lo que más te gusta de montar en moto?

Que me lleva a otro estado mental. Es como un Nirvana. Un momento de felicidad absoluta. ¿Por qué? Pues supongo que, aparte de los clásicos de toda la vida de que eres libre, todo es más intenso, el viento en la cara y esas cosas creo que aprecio mucho la sensación de ser independiente. Puedes ir donde quieras cuando quieras. El límite lo pones tú. Siempre y cuando donde quieras ir no estén en guerra o tengan conflictos importantes. 

¿Qué es “ser motero”? ¿Cómo lo vives?

Para mi es ser inconformista. Es salir de lo establecido e ir en busca de esa nueva experiencia que vale toneladas de oro. Además, no vas en coche o caravana donde puedes estar calentito, fresquito o seco dependiendo de la climatología. Vas a lo bestia y por el camino difícil en moto. Congelándote las manos, achicharrándote de calor o aguantando chaparrones. Los moteros/as son gente curtida, dura y con una historia interesante detrás de esa loca decisión de viajar en dos ruedas y a mi eso me gusta. 

También me gusta la camaradería que existe. Cuando nos cruzamos nos saludamos con la mano haciendo el saludo en “V”. En el fondo eso es más que un simple gesto. Sabes que con quien te cruzas es otro soñador que está en tu misma batalla y si tenemos un problema en la carretera paras y ayudas.

¿Tu moto tiene nombre?

Sí. Mi moto se llama Alien y le puse este nombre porque creo que cuando viajamos no dejamos de ser invasores en países extraños. Además, bien merece un nombre alguien del que dependes totalmente kilómetro a kilómetro. Antes está la moto y luego yo. Por eso al final pienso, ¿quién controla a quién?

¿Cuál es el primer viaje que realizaste en moto?

El primer viaje en moto que me marcó fue el que hice en India cuando estaba de vuelta al mundo. Alquilé una Royal Enfield 500 y crucé todo el Rajasthan desde Nueva Delhi hasta Jaisalmer y de vuelta a Nueva Delhi. Fueron los días más intensos de mi vida. Viví las mil y una aventuras y sabía que ya no podría vivir sin volver a buscar esa sensación tan plena. 

¿El país que más te ha sorprendido?

Muchos, pero me quedo con la ruta que hice en julio/agosto 2018 desde Alaska a Costa Rica con Alien. Fueron 40 días que disfruté cada instante en Alaska y su naturaleza gigantesca, Canadá y sus parques naturales increíbles como Jasper o Banff, Estados Unidos por los serpenteantes caminos por los valles de Idaho y las maravillas del Cañon del Colorado y Monument Valley, México y sus rutas siempre marcadas por el temor a tener problemas con la policía federal, el ejército o los narcos y finalmente América Central (Guatemala, Honduras, Nicaragua y Costa Rica) con sus carreteras infernales llenas de agujeros como cráteres, sus verdes paisajes y sus amables habitantes.  

¿Qué es lo más raro que te ha sucedido viajando en moto?

Siempre recuerdo con especial cariño cuando en India con la Royal Enfield se me salió la cadena en medio del desierto de Rajasthan. La situación era complicada y estaba solo, pero pasar la noche al raso sabía que no iba a ser una opción. Durante un buen rato no pasó nadie y no tenía cobertura. La cosa pintaba mal, pero es curioso como el universo conspira para darte una solución y la mía fue que de la nada apareció un tractor con tres indios. Les pedí que me arrastraran al siguiente pueblo. Me dijeron que no tenían nada para agarrarme, pero alguna fuerza desconocida hizo que apareciera en ese mismo momento una moto que llevaba una cuerda de color amarillo fluorescente (para que la viera bien) atada en su parte trasera. Paré la moto, le pedí la cuerda, me la dio y el tractor me llevó hasta el siguiente pueblo. Es increíble como tenemos ese ángel de la guardia que nos ayuda en esas situaciones difíciles a las que siempre nos exponemos. Gracias compañero te debo una. 

¿Quién te acompaña en tus viajes por el mundo?

Viajo solo (bueno con mi ángel, claro). A mi pareja le gustan las motos, pero estar 14 horas encima de la moto no es su plan ideal para viajar. En cambio, para mí no es problema. Si puedo estar cada día 8 horas sentado en una silla ganándome el jornal en mi trabajo, ¿cómo no voy a estar horas y horas encima de la moto que es mi pasión?

¿Cuántos kilómetros llevas hechos con la moto?

Incontables sumando todas las motos que he tenido, pero con la BMW R 1200 GS que compré en 2017 llevo solo 30.000 km y la mitad ha sido cruzando desde Alaska a Costa Rica. Llevo pocos porque en cuando llegué a Costa Rica en agosto de 2018 retuvieron a Alien en la aduana de San José 6 meses por problemas en los papeles de importación para retornarla a Barcelona. Os aseguro que no sabemos la suerte que tenemos en Europa con la comunidad europea. Llevar la moto a otros continentes es complicado y caro, lamentablemente. 

Si solo pudieras elegir tres cosas… ¿Qué llevarías en uno de tus viajes en moto?

Este mundo tecnológico actual ha marcado mis tres imprescindibles. Primero mi dron, que me permite grabar mi aventura desde una perspectiva totalmente nueva y espectacular: el cielo. Segundo mi Gopro sessions, con la que puedo grabar en primera persona desde mi casco lo que vivo en las aventuras. Lo que no grabas no existe, así que documento lo mejor que puedo mis viajes. Tercero y último, pero no menos importante, mi smartphone. A día de hoy viajar es muy fácil porque tienes en tu teléfono GPS, puedes buscar hoteles, puedes compartir tu ubicación (esto es muy importante si viajas solo porque así estás localizado) y estás en contacto con todos tus seguidores en las redes sociales que pueden animarte con un simple like y sus comentarios.

Si tuvieras que quedarte solo con una foto de todos tus viajes y perder todas las demás, ¿cuál sería y por qué? 

Esta condición es muy cruel, pero mi foto preferida es la que resume mi aventura norte americana de julio/agosto 2018. Es la foto que me hice en Las Vegas en el cartel de “Welcome to fabulous Las Vegas” porque comprime en una foto muchos aspectos. Mi cara de felicidad habla por sí sola. Todo el esfuerzo para llegar hasta Las Vegas desde Alaska ha valido la pena. Daba igual el calor, las jornadas maratonianas y los problemas en las aduanas. Al final el resultado compensa. Por otra parte, Alien está sucia, llena de barro y mosquitos estampados. No quiero una moto nueva. Quiero una moto con rascadas, llena de mierda hasta arriba, con los neumáticos gastados y eso solo se traduce en una cosa: ¡he vivido y lo he disfrutado!

¿Para qué tenemos que “mirar por el retrovisor” en la vida?

Para recordar que nunca estamos solos en la aventura de la vida hagamos lo que hagamos. Miras rápido y de reojo al espejo retrospectivo y allí están ellos: tú familia. Los que te quieren y por los que tienes que volver sano y salvo siempre. Una vez con este “check” ya puedes meter primera y apretar el acelerador para disfrutar al máximo en este camino que tienes delante que llaman vida. 

A parte de viajar por el mundo, ¿a qué te dedicas?

Viajar en moto por el mundo puede ser muchas cosas, pero barato no es. Así que para afrontar estos gastos trabajo en el sector inmobiliario. Siempre he sido muy comercial y me gusta mi trabajo, pero, aunque no es mi pasión, estoy en un equilibrio cómodo. Nunca me quejaría de la mano que me da de comer.   

¿Cómo te han ayudado las redes sociales a dar a conocer tu aventura? ¿Cómo empezaste?

Las redes sociales nos han hecho protagonistas de nuestra propia peli. Recuerdo con mucho cariño cuando unos amigos me decían que estaban totalmente enganchados a mis publicaciones de la ruta Alaska–Costa Rica y que esperaban cada noche a ver que historietas contaba. Me encanta oír eso. Con esto lo que vengo a decir es que cuando uno hace algo porque le gusta las cosas van saliendo solas. No hay que perder la esencia de lo que eres por tener más o menos seguidores. Se tú mismo, documenta lo que hagas, cuida a tus seguidores y llegará un momento que no sabrás ni como empezaste. 

¿Qué es lo mejor y lo peor de Instagram?

Instagram, como el resto de redes sociales, es un medio más que ha entrado en nuestras vidas para darnos a conocer al mundo y viceversa. Fantástico. Compro. Hasta aquí perfecto, pero hacernos globales e instantáneos para mí tiene un lado oscuro y es que puedes llegar a convierte en esclavo de tu propia red. No es mi caso y hasta que no gane tanto dinero colgando fotos o vídeos que pueda dejar de trabajar no seré un presidiario entre redes. 

¿Cuál es tu próximo reto viajero?

Mi próximo viaje es, si todo sale según lo esperado, en el año 2020 en una ruta por Sudamérica. Desde Barcelona enviaré a Alien a Buenos Aires. Subiré hasta Bolivia y Perú y vuelta por Chile y Argentina otra vez hasta llegar a Tierra del Fuego. Una vez en Ushuaia pondré rumbo de vuelta a Buenos Aires y de ahí a casa. Mi querida Barcelona. Os invito a que me sigáis en la aventura y a que disfrutemos juntos la experiencia.

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