Campaña: El desierto de los niños

Día 6 - Merzouga – Erfoud - Continúan las revisiones en la pequeña localidad de Maadid

El grupo de voluntarias y voluntarios de la Fundación ALAIN AFFLELOU madrugó para seguir revisando la vista a tantas personas como sea posible. Disfrutaron de un paseo matinal por las dunas de Merzouga para ver un precioso amanecer y, posteriormente, marcharon hacia Maadid, una pequeña pedanía dependiente de Erfoud. El trayecto fue bastante rápido y también muy animado, con todo el grupo totalmente motivado y escoltado en todo momento por las arenas del desierto.

Día 5 - Campamento – Merzouga - 475 revisiones en la primera parada de la Fundación Alain Afflelou

Tras hacer noche en el Campamento del Desierto, durmiendo en las clásicas haimas beréberes bajo un precioso cielo estrellado, el grupo de voluntarios de la Fundación ALAIN AFFLELOU recorrió los escasos mil metros que les separaban de Fezzou para cerrar una cifra increíble: 475 revisiones en total, no solo de la población de Fezzou sino de los alrededores, ya que algunos llegaron tras caminar varios kilómetros a pie.

Día 3 - Meknes - Midelt - Er Rachidia - Erfoud - De norte a sur, de la lluvia al calor del desierto.

Madrugón de las voluntarias de la Fundación ALAIN AFFLELOU para encarar una etapa que se presumía llena de contrastes. Cambios de paisaje, del frondoso verde del norte a los desérticos parajes del sur. Con parada obligatoria en el Bosque de los Cedros donde la temperatura apenas era de un grado aunque, eso sí, la abundante población de macacos amenizó la visita de nuestras ópticas que nos dejaron unas bonitas imágenes.

Día 2 - Tánger - Meknes - Convivencia y mucho ánimo de las voluntarias en un largo día.

Primera mañana en Marruecos para las voluntarias de la Fundación ALAIN AFFLELOU, que además recibían al séptimo miembro del grupo, Abdelaziz Idhammou, llegado directamente desde Marrakech para vivir una jornada de transición de El Desierto de los Niños con salida en Tánger y final en la ciudad imperial de Meknes. Verónica, se encargó de presentar a Abdel al resto de compañeras, que lo recibieron con las brazos abiertos.

Día 1 - Largo camino para iniciar la aventura. La lluvia no puede con las voluntarias de la Fundación

Un año más comienza una nueva edición de El Desierto de los Niños y junto a la caravana como siempre la Fundación ALAIN AFFLELOU, que viaja para realizar numerosas revisiones en varias poblaciones marroquíes. Seis ópticas llegadas desde varios puntos de España, a las que se unirá un compañero del centro de ALAIN AFFLELOU en Marrakech. Entre las voluntarias está Verónica Alfonsín que repite tras la pasada edición y que servirá de guía para las debutantes de este año. La “veterana” del grupo alegaba que “no podía faltar, después de la gran experiencia del año pasado, había que repetir”.

Día 7. Erfoud – Ahbibat - Erfoud - Récord de revisiones y grandes homenajes

Los voluntarios de la Fundación ALAIN AFFLELOU ayer terminaron el día agotados, pero con una gran sonrisa. Graduaron la vista a los 217 niños y adultos que más lo necesitaban de los pueblos de Ahbibat y Chyahena, situados en los Palmerales de Erfoud.

En total, en los cuatro días de revisiones han conseguido atender a 760 personas, el récord en la historia de las 10 ediciones de la Fundación en “El Desierto de los Niños”.

Antes de que hoy comience el regreso a España, los 209 integrantes de la caravana solidaria les dieron un gran homenaje con un larguísimo aplauso y numerosas felicitaciones individuales. Un homenaje que tanto los voluntarios de este año como sus predecesores se merecen siempre por lo que hacen y las ganas con las que lo hacen.

Juanjo, Verónica, Joan, Raquel, Luisa y María comenzaron la jornada en la minúscula escuela (una habitación) de Ahbibat muy pronto y la terminaron muy tarde en Chyahena; querían ayudar al mayor número de personas de las dos pequeñas aldeas citadas y lo consiguieron.

Y eso que ayer no pudieron contar con la presencia de Abdel, de ALAIN AFFLELOU en Marrakech, pero sí con todos los consejos y experiencia que les había transmitido en los días anteriores. Y pese a que terminaron muy tarde, todos los adultos y todos los niños esperaron a que nuestros voluntarios acabaran para agradecerles su ayuda, para ofrecerles un gran homenaje

. Los mayores quisieron darles la mano prácticamente uno a uno y los pequeños de la aldea les regalaron una canción que incluía un emotivo estribillo en español: “gracias amigos”. A más de uno se nos saltaron las lágrimas al verlo. Como dicen nuestros voluntarios, a quien hay que darles las gracias es a ellos por su forma de transmitir cariño y agradecimiento.