Los cristales son la parte más delicada de las gafas. En ellas se nota el deterioro y el paso del tiempo, así como un mantenimiento inadecuado. Cuando unos cristales se rayan, puede afectar la visión, pero también resulta algo antiestético. ¿Cómo se pueden cambiar los cristales? ¿Es necesario cambiar también de montura?

¿Por qué cambiar los cristales de las gafas?

Existen varios motivos que hacen que sea necesario cambiar los cristales de las gafas cada cierto tiempo, pero no te preocupes, no siempre es necesario cambiar de gafas. Puedes reciclar la estructura de las gafas y utilizarla siempre que quieras conservarla, pero cambiando los cristales. 

Cristales dañados

Esto puede ocurrir porque los cristales estén arañados o rayados. Aunque los cristales suelen venir con un tratamiento antirayado, puede deteriorarse con el tiempo y es cuando comienzan a aparecer los primeros rayones. Surgen cuando las gafas se caen, pero también por limpiarlas de forma inadecuada.

Limpieza de las gafas

Las gafas se ensucian con mayor o menor frecuencia, según el uso que hagamos de ellas, lo que puede ser molesto ya que puede reducir la calidad de la imagen que observamos . Este es el momento de limpiarlas y, desafortunadamente, mucha gente lo hace con lo primero que tiene a mano, como el borde de la camiseta. Error. La ropa también contiene partículas de polvo, pero además están hechas con tejidos que no son ideales para los cristales. Tampoco es válido soplar sobre los cristales para empañarlos y limpiarlos con la camiseta. Es necesario seguir unos pasos específicos para eliminar la suciedad y polvo acumulados.

Una limpieza adecuada permite alargar la vida útil de los cristales. ¿Cómo hacerlo?

  1. Lávate las manos con agua y jabón
  2. Lava tus gafas con agua abundante
  3. Aplica en ambos cristales una pequeña cantidad de jabón neutro y frota durante 20 segundos las dos caras de las lentes
  4. Aclara de nuevo las gafas con agua hasta que desaparezca todo el jabón
  5. Deja secar las gafas al aire
  6. Termina de limpiarlas con un paño de microfibra, dirígete a por uno a tu óptica si no tienes ninguno

Cuando estemos fuera de casa  y no tengas la posibilidad de realizar esta limpieza con agua y jabón, utiliza productos específicos para la limpieza de gafas, como paños (suelen estar incluidos con tus gafas), toallitas especiales y sprays. Esto permite que los cristales se limpien a fondo y queden nítidos; también contribuye a que se empañen menos.

¿Cambio de graduación?

Otro motivo por el que debes reemplazar los cristales de las gafas es por el cambio de graduación. ¿Y cómo saber si la graduación ha aumentado? Para ello deberás hacer exámenes visuales de forma periódica, pero también puedes notarlo si sientes que las gafas no funcionan (visión borrosa, dolor de cabeza, etc.). Ante los cambios de graduación tampoco es necesario deshacerte de tus gafas de ahora, si la montura está en buen estado basta con cambiar los cristales. 

El aumento de graduación en los adultos es bastante menos probable, pero no ocurre lo mismo con los niños. Conforme los pequeños van creciendo, es posible que la graduación también aumente; además, recuerda que los pequeños son más propensos a ser descuidados con los cristales de las gafas. 

Gracias al compromiso especial niños de Afflelou puedes cambiar gratis los cristales de las gafas de tus hijos menores de 14 años tantas veces como sea necesario, por cambios de graduación durante los 12 meses posteriores a la compra. 

Mismos cristales, diferente montura

¿Qué ocurre si quieres conservar los cristales pero cambiar de gafas? ¿Es posible? Esto puede hacerse siempre y cuando se reúnan una serie de requisitos:

  • La nueva montura debe ser exactamente del mismo tamaño o más pequeña que la antigua
  • La forma y el tamaño de la nueva montura debe permitir que la posición de los centros ópticos de las lentes no se modifique

Tu óptico-optometrista te ayudará a encontrar una nueva montura a la que adaptar tus lentes antiguas. 

Cambiar cristales de las gafas de sol

Al igual que las gafas tradicionales, también puedes cambiar los cristales (o la montura) de tus gafas de sol. Los cristales de las gafas de sol, al igual que en las gafas monofocales, también se deterioran con el paso del tiempo: caídas, arañazos, limpieza inadecuada, etcétera. Si has encontrado las gafas de sol ideales, esas que te sientan muy bien y no deseas cambiar, siempre puedes renovar los cristales y conservar la montura. 

Puedes dirigirte directamente a la óptica y solicitar el cambio de los cristales, en muchas ocasiones es posible pedir un recambio de las lentes originales de tus gafas de sol y en otras ocasiones, podrán adaptar a tus gafas unas nuevas lentes.