Tanto la visión como los ojos del recién nacido no son una “réplica en miniatura” del ojo del adulto y durante los primeros años de vidas tienen lugar cambios importantes en el sistema visual que; por un lado, hacen que el globo ocular crezca desde el nacimiento hasta la adolescencia pasando de una longitud de aproximadamente de 16 milímetros en el adulto hasta los 24mm -en promedio- que mide el ojo adulto. Además, de crecer la retina madura durante los primeros 14-16 años de vida mejorando su capacidad para percibir pequeños detalles y escenas con contraste reducido.

Cuando nace un bebé, el pediatra revisa sus ojos en busca de infecciones u otras enfermedades. Después, es necesario acudir a las revisiones oculares periódicas y prestar atención a los posibles síntomas de una anomalía visual: dolores de cabeza, frotarse los ojos, guiñarlos, falta de alineamiento ocular…

Importancia de la revisión de la vista de adolescentes y niños 

Aunque ya se haya realizado una revisión de la vista en niños y adolescentes y su visión estuviera intacta, eso no significa que su capacidad visual no pueda empeorar posteriormente. En estas etapas de su vida, una buena visión es esencial, puesto que su deterioro puede afectar considerablemente a su aprendizaje, llegando a provocar fracaso escolar. 

Acercarse o alejarse demasiado cuando leen, inclinar la cabeza, confundir las letras o saltarse palabras, baja velocidad de lectura, problemas de comprensión lectora… son síntomas que, de no tratarse, pueden afectar negativamente tanto a su educación como a su calidad de vida

Los niños o adolescentes pueden tener problemas visuales y no ser conscientes de ellos. Esto puede hacer que el desarrollo del sistema visual, del que hablábamos al principio de este texto, no tenga lugar de forma eficaz y que su visión cuando sean adultos sea menos eficaz que la de otras personas de su edad, con las limitaciones que eso puede suponer.

Alteraciones visuales en niños y adolescentes

Para detectar cualquier problema que pueda dificultar el desarrollo normal de la visión, es importante que los niños y adolescentes se revisen la vista de forma periódica acudiendo a su profesional de la visión. Esto permitirá detectar a tiempo cualquier anomalía visual y evitar sus efectos negativos. Los problemas visuales más habituales en niños y adolescentes son: 

  • Miopía: el ojo de los miopes suele crecer más durante el proceso de maduración visual, lo que hace que la imagen no se forme en la retina y debido a ello, los miopes ven borroso los objetos lejanos mientras que ven bien de cerca  
  • Hipermetropía: en estos casos el globo ocular es más pequeño y las imágenes de los objetos se forman por detrás de la retina, debido a lo cual es necesario hacer un esfuerzo mayor de lo habitual para enfocar los objetos cercanos (libros, smartphone…). Los niños y adolescentes hipermétropes no suelen quejarse de visión borrosa, pero si de molestias asociadas al trabajo de cerca como dolor de cabeza o cansancio ocular mientras leen o trabajan en visión próxima
  • Astigmatismo: debido a una curvatura desigual en la córnea (principalmente) los niños con astigmatismo pueden quejarse de visión borrosa el lejos y/o en cerca, además de presentar en ocasiones similares a las descritas para los hipermétropes
  • Estrabismo: Uno de los ojos se desvía de forma constante o intermitente, en ocasiones los dos ojos de forma alternante, lo que suele ser percibido por los padres y puede provocar que un ojo “madure” menos que el otro
  • Ojo vago o ambliopía: cuando los dos ojos no reciben una imagen “de la misma calidad” debido a una diferencia de graduación entre ambos ojo y/o a la presencia de un estrabismo constante, los dos ojos no maduran de la misma forma y la calidad visual en un ojo es peor que en el otro, incluso con gafas o lentes de contacto.

Esperamos haberte ayudado a conocer la importancia de las revisiones de la vista en niños y adolescentes. Una visión sana, como hemos comprobado a lo largo de este artículo, es una parte muy importante de su desarrollo y aprendizaje, por lo que su cuidado es imprescindible.