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La visión de los menores, afectada por la integración de nuevas tecnologías en el aula

La vuelta al cole es uno de los temas más sonados en el mes de septiembre. Un aspecto importante es el incremento del equipamiento tecnológico en las aulas y en el aprendizaje de los niños. Este hecho supone un avance educativo a la vez que una preocupación para los padres y profesores por los posibles efectos negativos que la sobreexposición a luz de las pantallas digitales puede ocasionar en su visión y, por consiguiente, en su rendimiento académico. La Fundación ALAIN AFFLELOU lanza la XVII Campaña Escolar a Favor de la Salud Visual, una iniciativa que lucha por la detección precoz de los problemas visuales en los menores para evitar que agraven a largo plazo y desemboquen en fracaso escolar. Esta campaña dio comienzo este 12 de septiembre y perdurará hasta el 16 de octubre.

La Fundación ALAIN AFFLELOU entrega más de 22.000 gafas contra el fracaso escolar

La salud visual es un factor muy importante para el rendimiento académico de los más pequeños: cerca del 30% de los casos de fracaso escolar son debidos a problemas visuales. En este sentido, el pasado septiembre, la Fundación Alain Afflelou iniciaba su XVI Campaña de Salud Visual Contra el Fracaso Escolar con el objetivo de concienciar sobre la detención precoz de estos problemas de visión en los menores. Tras el mes y medio en el que ha transcurrido esta campaña, los resultados muestran un incremento del 75% en revisiones y el doble de gafas regaladas que en años anteriores.

El éxito obtenido en ediciones pasadas se ha puesto de manifiesto en los resultados de la campaña de este año, que se iniciaba en septiembre y que acumula ya dieciséis ediciones. Se han incrementado notoriamente las revisiones visuales realizadas y las gafas regaladas: más de 28.000 menores han pasado por las ópticas de ALAIN AFFLELOU para revisar su vista y más de 22.000 gafas graduadas han sido entregadas a los niños que necesitaban alguna corrección visual.

Además, la trayectoria de RSC de la Fundación Alain Afflelou en las quince ediciones anteriores de esta campaña, se ha visto reflejada este año mediante un fenómeno viral al margen de la estrategia de comunicación de la compañía. Esta iniciativa ha conseguido generar una gran expectación entre el público, tanto es así que los meses previos a su comienzo, los propios usuarios de forma voluntaria empezaron a viralizar un mensaje a través de WhatsApp y a compartirlo en las redes sociales. Con ello, la información sobre la Campaña de Salud Visual Contra el Fracaso Escolar ha conseguido llegar hasta asociaciones de padres y diferentes ONGs que se han interesado en el proyecto.

“Cada año conseguimos llegar más lejos con nuestra particular Campaña de Salud Visual Contra el Fracaso Escolar. Esta es la dieciséis edición y muchos padres ya conocen la iniciativa y son conscientes de la necesidad de cuidar la visión de sus hijos. Ellos mismos se han encargado de difundir el mensaje de forma voluntaria y han mostrado un alto interés, incluso antes de que empezase la campaña. Ha quedado demostrado el éxito de esta acción de RSC y estamos muy satisfechos con el trabajo realizado desde la Fundación y desde cada una de las más de 300 ópticas que componen la compañía” afirmaba Eva Ivars, Vicepresidenta de la Fundación Alain Afflelou.

Ópticos-optometristas de la compañía afirman que la primera revisión visual a los niños debe realizarse a los cinco años como máximo. Sin embargo, diversos estudios apuntan que la mayoría de los menores de siete años no han sido examinados nunca por un óptico-optometrista. La Fundación Alain Afflelou es consciente de este hecho y, por ello, realiza cada año esta campaña. En las últimas seis ediciones se han llevado a cabo más de 78 mil revisiones y se han regalado alrededor de 50 mil gafas graduadas.

A los 7 años, la mayoría de los menores aún no se han realizado su primera revisión visual

La primera revisión visual a los niños debe realizarse a los cinco años como máximo. Sin embargo, diversos estudios apuntan que la mayoría de los menores de siete años no han sido examinados por un óptico-optometrista. La detección precoz de los problemas visuales en los menores es fundamental para su rendimiento académico y su futuro. Este es el objetivo que la Fundación ALAIN AFFLELOU se marca en su XVI Campaña de Salud Visual contra el Fracaso Escolar, que dio comienzo el pasado 15 de septiembre y se mantendrá hasta el 31 de octubre.

Los problemas visuales en los menores pueden afectar a su aprendizaje en el colegio, ya que el 90% de la información que recibe el alumno es a través de la vista. Por ello, de mano de la Fundación Alain Afflelou, en los más de 300 establecimientos que la firma óptica tiene en nuestro país, se realizarán exámenes visuales completos a niños entre cinco y siete años, además de regalarles unas gafas graduadas a los que lo necesiten.

A menudo, los niños con alteraciones visuales no lo manifiestan y este problema pasa  desapercibido a padres y profesores. Sin embargo, su detección puede ser sencilla y si se realiza un tratamiento a tiempo pueden corregirse o evitar pérdidas de visión irreversibles. La Fundación Alain Afflelou afirma que 1 de cada 3 padres nunca ha llevado a sus hijos a un establecimiento óptico para que revisen su vista y que cerca de un 30% de los casos de fracaso escolar surgen debido a problemas visuales.

El desarrollo de la visión tiene lugar desde el nacimiento hasta los 7 años aproximadamente. En este tiempo se desarrollan la visión espacial (visión en profundidad), la percepción de formas y colores, y el movimiento. Si estas habilidades no evolucionan normalmente, pueden aparecer problemas en el aprendizaje, la psicomotricidad y la concentración.

Desde la Fundación Alain Afflelou, hemos recogido las principales alteraciones visuales que pueden aparecer en niños, así como consejos para evitar los problemas visuales en menores en el siguiente video:

El Ojo Vago: ¡Aprende a detectarlo a tiempo!

En España, entre un 3 y 5% de los niños padecen ambliopía u “ojo vago”, como es más comúnmente conocido el problema, y el 50 por ciento de los padres lo desconoce y no está tratado. Desde la Fundación Alain Afflelou y a través de su 15ª Campaña de Salud Visual contra el Fracaso Escolar inciden en la importancia de la detección precoz ya que es determinante para el éxito del tratamiento.

¿QUÉ ES?

La ambliopía es una pérdida parcial de visión en uno de los dos ojos generalmente, aunque puede afectar a los dos, causada por un defecto en la formación de la visión durante la edad infantil y afecta sobre todo a niños menores de 7 años.

¿POR QUÉ ES TAN IMPORTANTE LA PREVENCIÓN?

Resulta fundamental que la ambliopía se corrija durante los primeros años de vida, porque se ha demostrado que las células cerebrales que se encargan de la visión y no han sido estimuladas durante su desarrollo no pueden recuperarse en la madurez.

¿CÓMO SE DETECTA?

En el caso de los bebés, la ambliopía es difícil de diagnosticar, ya que en muchas ocasiones no muestran ningún síntoma de problema visual, aunque lo lógico es que tengan dificultades para seguir con la vista un objeto en movimiento, ladeen anormalmente la cara o, incluso, pueda percibirse una leve bizquera.

Los niños mayores que padecen ambliopía, por su parte, pueden presentar los siguientes síntomas:

  • Cierran un ojo o se lo tapan con la mano.
  • Entrecierran los ojos para ver mejor.
  • Afrontan sus tareas con uno de sus ojos (“el bueno”) en lugar de hacerlo de frente.
  • Pobre coordinación ojo-mano gruesa y fina, malos en deportes y juegos de pelota.
  • Dolor ocular, lagrimeo, picor de ojos, mareos, dolor de cabeza.

¿CÓMO SE PREVIENE?

La ambliopía se puede prevenir si el niño acude a exámenes visuales periódicos ya que la detección precoz es clave para su tratamiento.

TRATADO A TIEMPO, ¿PUEDE RECUPERARSE UNA VISIÓN NORMAL?

Si la ambliopía se detecta a tiempo y se aplica el tratamiento adecuado, el niño puede desarrollar una visión normal. Si no se trata en los primeros años de vida, todavía podría conseguirse una buena visión con gafas o lentes de contacto. Sin embargo, es posible que la visión del “ojo vago” no alcance a la del ojo normal.

Un parche en el ojo, ¡nada de traumas!

Ciertas situaciones requieren el uso de un parche en el ojo. Para los niños puede representar una situación complicada de afrontar.

¿Por qué ver el parche como algo negativo?, actualmente, en las ópticas de ALAIN AFFLELOU puedes disponer de parches oculares muy imaginativos y atractivos para los pequeños, desde piratas o coches a princesas o mariposas….Haz que tus hijos se diviertan.

La importancia de prevenir problemas visuales

Las revisiones tempranas ayudan a descartar ciertos defectos refractivos y patologías que a la larga pueden ser irreparables. De esta forma, se podrá diagnosticar y prevenir más rápidamente las principales enfermedades visuales de los pequeños: catarata congénita y defectos de refracción como la hipermetropía, la miopía, el astigmatismo, la ambliopía u “ojo vago” y el estrabismo entre otros.

Los niños pocas veces se quejan de los problemas visuales y, en ocasiones, es complicado detectarlo en ellos. Por ello, la detección de una anomalía visual no es sólo responsabilidad del oftalmólogo o del óptico-optometrista, sino que consiste en un trabajo en equipo del que forman parte también el pediatra, los profesores y los padres.

Recuerda….

La agudeza visual del ojo del recién nacido no supera el cinco por ciento. Al año se sitúa en un diez por ciento y va aumentando paulatinamente hasta los seis o siete años, en los que se alcanza la visión adulta. De ahí la importancia de que los niños se sometan a revisiones periódicas. La visita más importante es la que se realiza a los cinco años, pues en ella los más pequeños generalmente ya colaboran en la toma de la agudeza visual de forma fiable. Ahora que va a dar comienzo el nuevo curso es un buen momento para llevar al niño a la óptica y que le realicen una revisión en la que no sólo se comprueba que puede ver bien a una cierta distancia, sino que también se evalúa la coordinación ocular, las habilidades de enfoque y el estado de salud de sus ojos.

Además, si empezamos desde edades tempranas a llevar al niño al Óptico-Optometrista aceptará las revisiones anuales como algo normal y lo adoptará como un hábito a lo largo de su vida, algo muy importante para su salud visual.

Señales que pueden delatarlo:

Para un niño no es fácil detectar que no ve bien, si no puede leer la pizarra o se le juntan las letras, piensan que es algo normal, que está viendo lo mismo que sus compañeros. Por esta razón los padres y profesores deben estar atentos al comportamiento del niño. Algunas señales que delatan un defecto refractivo son:

  • Nunca quiere leer y no le interesa ningún tipo de lectura.
  • A leer en voz alta se salta líneas de texto.
  • Cambia las sílabas de las palabras de sitio.
  • No comprende ni recuerda bien lo que lee.
  • Presenta un retraso en velocidad de lectura con el resto de sus compañeros. Se detiene en cada una de las palabras.
  • Se aleja o se acerca demasiado al libro.
  • Gira y mueve la cabeza cuando está leyendo.
  • Frunce el ceño, parpadea o tiene los ojos llorosos y enrojecidos cuando realiza los deberes.
  • Se queja de dolores de cabeza y está muy cansado después de leer o de hacer los deberes.

Problemas visuales y fracaso escolar

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Durante los 12 primeros años, el 80% del aprendizaje del niño tiene lugar a través de la visión. En edad prescolar, se inicia a los niños a la lectura como proceso de aprendizaje, que luego continúa a lo largo de toda la etapa académica. El niño hace uso del sistema visual para transportar la información de todo lo que lee al cerebro para después poder interpretarlo y analizarlo. Esto hace que las revisiones oculares tengan un papel fundamental.

Sin embargo, a pesar de existir cada vez una mayor concienciación por parte de los padres, según algunos estudios recientes, a día de hoy al menos el 50 por ciento de los niños que necesitan gafas no las utilizan. Una visión defectuosa en la escuela traerá como consecuencia, ineludiblemente, un mal rendimiento académico y, a medio o largo plazo, un fracaso escolar.