Mucho trabajo y una gran recompensa

24 de marzo de 2016

Si el día de ayer en Merzane fue muy intenso para los voluntarios de la Fundación ALAIN AFFLELOU, el de hoy lo ha sido aún más en los Palmerales de Erfoud. Pero la recompensa es muy grande: 150 niños y 70 adultos de este pequeño pueblo van a ver bien, a partir de ahora, gracias a su labor solidaria.

Comprobando vista de niño con sus hermanos alrededor
Ha sido una jornada en la que el trabajo previo realizado por la Fundación ha dado sus frutos. Al haberse efectuado revisiones en años anteriores en este pueblo de unos 1.000 habitantes, los voluntarios de ALAIN AFFLELOU aprovecharon entonces para explicar al profesorado del colegio cómo detectar qué niños podían tener problemas de visión mediante unos test muy fáciles de llevar a cabo.

Esos resultados determinaron qué niños debían ser atendidos este año: una labor de preselección muy acertada, ya que en esta ocasión ha permitido revisar la vista a quienes más lo necesitan, tanto a niños como a adultos. Y por ese motivo el trabajo de hoy de Lidia, Marisa, Sonia, Cecilia, Rubén y María ha sido más intenso, porque todos cuantos han pasado por sus manos presentaban anomalías en la visión. Además, y como nos han explicado ellos mismos en el poco tiempo que han tenido, “realizar una revisión a un niño lleva bastante más tiempo que a un adulto, ya que cuesta más hacerle comprender lo que se le indica”.

Lidia ayudando a colocarse a un señor mientras niños la observan desde fuera
También nos han querido comentar lo extraño que les resulta que aquí en los Palmerales de Erfoud, una población más desarrollada que por ejemplo la de Merzane, visitada ayer, hayan detectado problemas más graves: varios casos de personas con 10 dioptrías y dos (un hombre y una mujer) con 20.

María, Rubén, Cecilia, Sonia, Marisa y Lidia vuelven mañana a España tras realizar un trabajo encomiable que todos los que estamos aquí valoramos y aplaudimos. Además, han congeniado con los 170 participantes de la caravana de “El Desierto de los Niños” de una manera excepcional. Anoche, pese a llegar tarde al hotel tras una dura jornada, quisieron participar en una pequeña fiesta de disfraces en la que nos sorprendieron como mimos. Y también fue sorprendente que otros integrantes de la caravana quisieran homenajearles vistiéndose con sus indumentarias habituales de la Fundación ALAIN AFFLELOU y realizar una pequeña actuación imitando su gran labor. La verdad es que “los Afflelou” aquí son muy queridos por todos. Y por eso siempre se les reserva un sitio especial en la foto de familia que esta mañana a primera hora, antes de partir a los Palmerales de Erfoud, se han hecho con todos nosotros.

Con todos los asistentes del Desierto de los niños
Mañana durante el viaje por carretera hasta Nador, para luego embarcar hacia Almería, seguro que tienen tiempo para contarnos cómo han vivido esta experiencia y, una vez hecho el recuento final, saber cuántas revisiones han realizado. Cada una de ellas merecerá nuestro aplauso.