A partir de determinada edad aparecen algunos problemas relacionados con la visión como la presbicia, conocida también como vista cansada. Es decir, el ojo comienza a tener dificultades para enfocar a cierta distancia.

Para corregir esta situación, es recomendable el uso de lentes progresivas. Y aunque sus ventajas son muchas, ya que permiten corregir al mismo tiempo errores refractivos como la miopía o el astigmatismo, estas pueden necesitar de un periodo de adaptación.

Todas las distancias

Las gafas progresivas son perfectas para utilizar a la hora de llevar a cabo diferentes actividades diarias ya que su lente está divida en tres áreas. Estas lentes permiten enfocar tanto de lejos (zona superior de la lente), como de cerca (parte inferior de la lente) o en distancias intermedias (parte intermedia). Simplemente tendrás que hacer coincidir la mirada con el punto correspondiente de la lente progresiva.  De este modo, todas las actividades que se realicen a lo largo del día como leer, conducir, pasear o ver la pantalla del ordenador, podrán ser desempeñadas sin problema.

Aprender a mirar

Es importante tener en cuenta que la adaptación al uso de gafas progresivas puede llevar un tiempo, dependiendo de la persona, su graduación y del tipo de lente progresiva elegida. Estos son algunos consejos que te recomendamos seguir para adaptarte rápidamente a su uso.

  • Comienza a utilizar tus nuevas lentes progresivas tan pronto como te las entreguen en la óptica. Evita alternarlas con tus gafas anteriores para que el proceso de adaptación sea más rápido y eficaz.
  • Ten en cuenta que durante este período de adaptación debes evitar realizar tareas que conlleven riesgos como la conducción.
  • Para comenzar a utilizarlas tendrás que coordinar la mirada con un pequeño movimiento de cabeza. Puesto que la superficie de la lente está dividida para poder ver en tres distancias, la forma en la que acostumbras a mirar a tu alrededor cambia. 
  • Evita mover únicamente los ojos. Si lo haces apreciarás áreas borrosas y aberraciones en los laterales que te causarán malestar.
  • Practica en casa a cambiar el enfoque. Prueba a ver la televisión, ubicada a lo lejos, y cambia la mirada a la pantalla del móvil o de la tableta.
  • Realiza los estos ejercicios de enfoque sentado y prueba también a levantarte y sentarte mientras tu mirada se centra en un punto fijo. Practicarás la coordinación entre tu cuerpo y tu nueva manera de mirar.
  • Si pasas mucho tiempo frente a la pantalla del ordenador, será necesario que ajustes la altura de tu pantalla. Esta debe estar al mismo nivel que el área intermedia de tus lentes. De este modo, te sentirás más cómodo mientras trabajas.
  • Un hábito común en nuestro día a día es bajar y subir escaleras. Durante el proceso de adaptación a las gafas progresivas deberás prestar atención a este movimiento. Para no tropezar recuerda bajar la cabeza para poder ver bien los escalones y enfocarlos con la parte superior de las lentes. Recuerda que la parte inferior de tus gafas progresivas está destinada a la visión de cerca.
  • Déjate asesorar por tu óptico de confianza. Este profesional podrá resolver todas tus dudas relacionadas con tus nuevas lentes.

Si quieres saber más sobre lentes progresivas, acércate a tu óptica ALAIN AFFLELOU más cercana. Te informaremos sobre las diferentes lentes progresivas y todas sus ventajas.